SUSANITA EN EL FIN DEL MUNDO
- 20 jun
- 3 min de lectura
El Caos de una Dama de Sociedad en Clave Slow and Steady

Si hay algo que todos sabemos de Susanita Chirusi, es que sus metas en la vida son claras: un casamiento pomposo, un marido que progrese (preferentemente profesional), muchísimos hijos y,
por supuesto, pertenecer a la "crema" de la sociedad. Ahora, imaginen por un segundo que Susanita decide hacer un viaje al fin del mundo y subirse a la tendencia del Turismo Slow and Steady.
Sí, la misma que desprecia "la mugre" y los "asuntos de los pobres", intentando practicar el
turismo regenerativo. El resultado es un cortocircuito existencial digno de una tira de Quino.
1. El Equipaje: Sustentable o Suntuoso?
Para Susanita, el concepto slow empieza en el vestidor. No es que quiera ser consciente del
medio ambiente, es que no puede decidir qué tapado combina mejor con el concepto de "pueblo
originario". Mientras nosotros tratamos de viajar livianos para reducir la huella de carbono, ella aparece en el check-in con siete baúles.
"Pero Mafalda, por favor! ¿Cómo voy a ir a una estancia patagónica sin mis guantes de cabritilla?
¿Y si me cruzo con un estanciero soltero y distinguido mientras recojo frutos del bosque?"
2. El Maridaje: Entre el Copetín y la Soberanía Alimentaria
Nuestra Susanita llega a una bodega boutique en el Alto Valle. El guía, con toda la paciencia del
mundo, le explica que el vino es un proceso steady, constante, que respeta los tiempos de la
naturaleza. Ella asiente con la cabeza, pero su mente está en otra parte.
El Guía: "Aquí practicamos la soberanía alimentaria y el kilómetro cero."
Susanita: "Ay, qué divino, ¡cero kilómetros! O sea que el delivery llega rápido. Escúcheme, buen
hombre, ¿este Pinot Noir se sirve en las recepciones de las embajadas o es solo para gente... así,
como usted?ª
3. El Segmento "Silver" y el Árbol Genealógico
Susanita amaría el enfoque en el segmento Silver (mayores de 50), pero no por la experiencia de
bienestar, sino por el target de los viajeros. Para ella, un hotel sustentable no es un lugar para
conectar con la Pachamama, sino un coto de caza "viudos de buena familia".
La veríamos organizando un "Taller de Té Consciente" solo para preguntarles a las otras señoras:
"¿Y su nieto el abogado qué tal está? ¿Sigue soltero o se buscó una de esas chicas despeinadas
que leen a Rayuela?"
4. El Drama del Ecoturismo
Imaginen a Susanita haciendo un trekking de bajo impacto.
Realidad Slow: Caminar en silencio, mimetizándose con el paisaje, cuidando de no pisar la flora
nativa.
Realidad Susanita: Gritando porque se le embarraron las chatitas de charol.
"¡Esto del contacto con la naturaleza es una porquería! ¡Hay bichos que no tienen ni un poquito de
alcurnia! ¡Mafalda tiene la culpa por decirme que el turismo regenerativo era "progresista".
Conclusión: ¿Podría Susanita ser una viajera consciente?
Probablemente no. Susanita es la antítesis del turismo slow porque su ansiedad por el estatus
no le permite disfrutar del aquí y ahora. Ella viaja para contar que estuvo, para mostrar las fotos
de sus hijos (los que todavía no tiene) en un entorno exclusivo y para asegurarse de que el guía no
sea "un rotoso".
Sin embargo, quizás —solo quizás— después de tres días sin señal de celular en la estepa, mirando
el horizonte infinito de la Patagonia, hasta Susanita se callaría la boca por un segundo. Y en ese
silencio, entendería que el verdadero lujo no es el apellido, sino tener el tiempo para ver cómo cae
el sol, bien despacito, sobre la tierra que nos sostiene a todos.
Y vos, ¿te imaginás a Susanita en un hostel o pediría el libro de quejas a los cinco minutos?
Nota: Ningún estanciero resultó acosado durante la redacción de este artículo.
Cora Ferreyra
Tecnica en Turismo
Directora Administrativa de Slow & Steady Travel Argentina




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