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QUÉ ESTÁ PASANDO CON LAS BALLENAS EN PUERTO MADRYN?

hace 1 día
6 min de lectura

Cambios climáticos, fenómenos naturales, contaminación…


Ballena Franca - Foto del ICB

En estos días estamos pasando por momentos muy duros para todas las personas que amamos la naturaleza y nos involucramos con su cuidado y conservación. En el Golfo Nuevo, que baña las costas de la ciudad de Puerto Madryn, en Chubut, está ocurriendo un fenómeno inusual de mortandad de

ballenas Francas Australes.


Este fenómeno inicialmente afectó en gran medida a los ballenatos que nacieron esta temporada, pero, en los últimos días, comenzaron a aparecer ejemplares adultos sin vida, aparentemente afectados por otros factores que no se relacionan con los que provocaron la muerte de gran parte de las crías.


Esta especie de cetáceo misticeto (que poseen barbas) llega a las costas de Península Valdés, en la Patagonia Argentina desde épocas ancestrales, siguiendo rutas aprendidas de generación en generación, para llegar aquí, aparearse y volver al año siguiente para que nazcan sus ballenatos, y, luego de una temporada más, volver para destetarlos aquí mismo donde nacieron. Las ballenas no eligen cualquier costa; vuelven específicamente a los golfos protegidos de la región (como el Golfo Nuevo y el Golfo San José).


Este comportamiento se conoce como filopatria.


A diferencia de las aves, donde este comportamiento es innato, en las ballenas francas australes la ruta y el reconocimiento del sitio se aprenden y transmiten culturalmente de madres a hijas.


Todo este proceso se produce ante los ojos maravillados de locales y turistas, que llegan desde todas partes del mundo para presenciar un espectáculo único.


Todos los años también, como en todas las especies animales, y sobre todo, tengamos en cuenta en este caso que es un mamífero que nace en el agua, se produce un porcentaje de mortalidad que casi siempre se encuentra entre los parámetros considerados normales (en relación a la cantidad de ejemplares

llegados por temporada): inconvenientes en el parto, alguna condición previa, en fin, multiplicidad de factores.


Este porcentaje también ha ido variando a través de los años, debido a que la población de ballenas ha ido en aumento, gracias a que pasó de ser una especie depredada y a punto de extinguirse, a ser protegida por distintas medidas que propiciaron su resurgimiento en los mares australes.


Esta temporada esos porcentajes están superando ampliamente esa mortalidad y se habla de fenómeno inusual. Y colaborando al impacto lógico de ver una cantidad anormal de animales que, empujados por la marea, arriban sin vida a las costas, la mayoría ha terminado en las playas de esta ciudad, situación que ha encendido las alarmas de toda la población.


Ciencia versus Redes e Inteligencia Artificial

El Programa de Monitoreo Sanitario de la Ballena Franca Austral se desarrolló entre 2003 y 2024 bajo el liderazgo conjunto de la Universidad de California, Davis, y el Instituto de Conservación de Ballenas, con la

colaboración de Ocean Alliance, la Universidad de Utah, Wildlife Conservation Society y la Fundación Patagonia Natural. A lo largo de más de dos décadas, este trabajo permitió sostener el monitoreo sanitario y de la mortalidad de ballenas francas en Península Valdés, y generar información de

largo plazo de gran valor para su investigación y conservación.


A partir de 2025, el Programa inició una nueva etapa bajo la coordinación de la Dra. Marcela Uhart, de la Universidad de California, Davis, con el apoyo de un equipo núcleo.


En esta nueva etapa se están revisando y fortaleciendo los mecanismos de colaboración mediante un marco de trabajo abierto, que articula al equipo del Programa con autoridades, guardafaunas, investigadores y otros integrantes de la Red. También se trabaja en el fortalecimiento de las capacidades locales y de los nodos de respuesta en zonas estratégicas de la costa, con el fin de mejorar la detección y documentación de varamientos, facilitar el acceso a los sitios y, cuando corresponda, realizar una colecta básica y estandarizada de información y muestras. Estas acciones buscan contribuir a la continuidad y sostenibilidad del monitoreo a largo plazo.


O sea, hay una trayectoria de más de 20 años de especialistas ocupándose de controlar, recolectar e investigar qué sucede con las ballenas cuando llegan a las costas. Y es lo que están haciendo en estos momentos: presentarse cuando aparece un cuerpo, tomar medidas, muestras (en la medida de lo

posible: muchas veces, el estado de degradación del animal hace que las posibles muestras no sean válidas), hacer análisis (que llevan tiempo y dinero, el cual, en estos tiempos, no siempre disponen con la holgura necesaria), y a medida que vayan obteniendo resultados, irán analizando lo que está sucediendo.


Proceso científico: pasos estrictos y necesarios para llegar, en lo posible, a una conclusión veraz. Y sucede también esto: en un evento tan complejo como al que nos enfrentamos, donde los estudios deberán ser

multidisciplinarios, muchas veces no se llega a una respuesta contundente. O por lo menos, no en el tiempo que uno quisiera.


Pero…. Estamos en la era digital, la fabulosa era de las redes sociales a las cuales en estos últimos tiempos se nos ha acoplado la Inteligencia Artificial: no necesitamos transcurrir muchos años por los claustros universitarios, pasar pruebas, exámenes, Tesis para tener una respuesta. Nuestro gran amigo, el Chat GPT (o Gemini, o cualquiera de las IA que estés usando) nos va a decir en segundos lo que está pasando. Y a pesar que en un costadito de la pantalla tenemos un mensajito que dice “El chat puede cometer errores. Verifique la información” inmediatamente compartimos el gran “descubrimiento” que encontramos. Y lo viralizamos.


Esto muchas veces implica desestimar el trabajo de la ciencia y dar rienda suelta a teorías conspiranoicas que no hacen más que generar confusión, en estos tiempos de sobrecarga de información, que no siempre es verificable.


Por el momento, lo comprobado es que la muerte de los ballenatos ha sido causada por la bacteria Erysipelothrix rhusiopathiae (Erisipela) que si bien, aparentemente es un elemento bastante común en la piel de varios organismos marinos, al ingresar al cuerpo por heridas en la piel, causa septicemia y muerte

en muy pocas horas. El gran desafío ahora es poder investigar todo el entorno de los Golfos de Península Valdés y los factores que lo modifican, para poder comprender cuales fueron las causas que dispararon la carga viral de dicha bacteria, para que, de ser un elemento sin demasiadas implicancias en el ecosistema, pase a ser el asesino silencioso que causó este desastre donde se perdió gran parte de la camada de crías de esta temporada.


La aparición en los últimos días de ejemplares adultos sin vida estaría relacionado a motivos de diferentes características como sería la Marea Roja. Dicho evento es producido por floraciones algales nocivas que se producen en primavera y que afectan a especies que se alimentan de plancton por filtración, como ser los moluscos (en este caso, la toxina queda dentro del cuerpo de los moluscos y resulta mortal para los animales que lo consumen) y, lamentablemente, también las ballenas, que de su sistema digestivo pasa directamente al torrente sanguíneo, produciendo la muerte.


Un detalle no menor considerando los problemas ambientales, es que estamos atravesando el fenómeno climático de El Niño que atraviesa un proceso de fortalecimiento con un 75% de probabilidad de alcanzar una magnitud histórica ("Súper Niño") hacia finales de año.


Lamentablemente, todo colabora negativamente para el equilibrio ecológico.


Preocupación consciente versus Difusión irresponsable

Evidentemente, un evento de estas características nos sacude a todos, además de la preocupación que genera el estado de nuestros océanos, también por las características tan empáticas y fascinantes de estos Gigantes gentiles del Mar. Todos queremos saber qué pasó. Y si podemos evitarlo a futuro.


Pero hay algo que no podemos hacer y es no escuchar a la Ciencia. Sólo los científicos tienen las armas para poder hacer todo lo posible para encontrar las respuestas.


Buscar información de un lugares donde no se exponen las fuentes, o información sesgada o tendenciosa, sólo resulta en mayor confusión, enojo y lleva a tomar desiciones erróneas y que puedan llegar a complicar una situación ya de por sí compleja.


Desde Slow & Eteady Travel Patagonia invitamos a todos todos a buscar fuentes confiables, a ser prudentes en los comentarios y por supuesto, a siempre trabajar por la sustentabilidad de Nuestro Planeta. Es el único legado que recibirán nuestros hijos.


Claudia Martitisch

Guia de Observación de Ballenas

Directora de Operaciones de Slow & Steady Travel

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